
Un estruendo, ruido perturbador que rompe la tranquilidad de nuestro entorno, después todo es silencio, todo vuelve a la normalidad, o quizá no...
Si haces una pequeña hendidura en una hoja de papel podrá parecer imperceptible pero ¿puedes asegurar que quedará igual?, si hay un bache en el camino podrás esquivarlo pero ¿lo recordarás siempre como para evitarlo cada vez que pases por ahí?. Un pequeño incidente puede romper con lo más insignificante, puede derrumbar el equilibrio de la torre, o puede simplemente hacerte tambalear entre todas tus tan endebles certezas.
La más simple gota de agua congelada podría ser el inicio de la nevada o la tempestad, o puede ser el rocío de una mañana nueva que de no ser por su tranquilidad podría parecerte casi normal, aburrida o hasta rutinaria. La torre es muy alta pero ¿qué pasará cuando retires la carta de su base, cuando coloques una nueva o cuando simplemente pase una ráfaga de viento que tire por la borda el esfuerzo?. ¿Significa que tienes que construirla de nuevo o que tal vez necesites material distinto? una base más fuerte quizá, tal vez material más flexible, moldeable y adaptable, tal vez no tengas que hacerla tan alta y llamativa, sino segura, cálida, que responda a tus necesidades y no a las de los demás.
La calma vuelve, el sol sale y seca de nuevo todo rastro del torrente desbordado previamente, pero no seca del todo la humedad, habrá siempre un signo, una huella de su paso por el lugar, un indicio de que todo puede acabar.
Aunque no es el punto del blog, este es el mejor ilustrado. LAs imágenes complementan tus ideas y las enriquecen. LA verdad es un placer revisar este blog. Saludos.
ResponderEliminarMi pequeña y muy querida Yaslí, ya lo sabes, ¡Me encantan tus entradas tan profundas! Aunque no entiendo absolutamente nada, tus entradadas son la incógnita más agradable a la que me he enfrentado jaja.
ResponderEliminar