
Uno, dos, tres, sencillo es... una secuencia de pasos, dos toques repetidos, un paso largo y un repentino giro. Baila contigo, baila conmigo o baila solo; baila con o sin música, un loco siempre llamará la atención.
Baila por placer, cautiva con cada movimiento, desahógate, despeinate, rompe las reglas y haz unas nuevas. Cierra los ojos, flota sobre el piso, pero recuerda que este permanece ahí; siente cada nota, respira el calor de unas manos unidas por una canción, guarda en lo más profundo de tu memoria la melodía que haga cantar a tu cuerpo, que lo haga vibrar con esa emoción.
Qué mejor arte que el sentimiento que brota por cada poro al ritmo de su canción, qué mejor muestra de vida que desbordarse en ese momento de pasión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario