Buscar este blog

jueves, 17 de noviembre de 2011

Una pequeña reflexión

¿Alguna vez has hecho algo que odiabas o te negabas a repetir? ¿te has dado cuenta que estás reproduciendo los mismos patrones que antes criticabas? ¿has nadado tan obstinadamente contra la marea que has terminado siguiendo el mismo rumbo? Creo que todos lo hemos vivido, claro, en diferentes etapas de nuestra vida y en diferente medida pero lo hemos experimentado, aunque aún me queda una duda: ¿será que el repetir los mismos patrones de conducta indica que llegaremos al mismo destino? no lo creo, por el simple hecho de que percibimos las acciones de formas diversas.
Tan diferentes queremos ser que terminamos cayendo en el grupo de gente que se siente así, evitamos experimentar algunas cosas por ir contra la corriente y no nos percatamos de lo que dejamos ir al no intentarlo. Hay que entender que los defectos mejor si son propios y que es mejor y más divertido equivocarte siendo tú que buscando ser otra persona que actúa, piensa y siente por razones incomprensibles para ti.
Creo que el verdadero problema es que no sabemos realmente lo que queremos. Decimos que buscamos la verdadera amistad cuando lo que pasa es que tememos estar solos y conocernos realmente; decimos que buscamos una persona de la cual enamorarnos cuando en realidad solo nos interesa tener una persona al lado con quien podamos desquitar lo que nos perturba o molesta para después reconciliarnos físicamente, que nos eleve el ego y nos haga sentir únicos e importantes aunque sepamos que no lo somos; decimos que queremos una sociedad mejor y un mundo feliz cuando en verdad buscamos nuestro propio beneficio y menor afectación posible a lo que nos pertenece; decimos querer ser más sabios cuando verdaderamente queremos respuestas fáciles a nuestros problemas; decimos sentirnos plenos con nosotros mismos cuando en realidad quisiéramos ser muy deferentes a como realmente somos.
¿Qué podemos hacer entonces? No puedo dar una respuesta, solo sé que tirar todo por la borda no es una opción, creo que todos nos sentimos perdidos en este mundo, en nuestro propio mundo, pero he ahí lo divertido y grandioso de esta vida: buscar esas respuestas, buscar qué es lo que realmente queremos ¿alguna vez te has preguntado qué es lo que realmente quieres y por pereza mental o simple evasión terminas contestándote que lo que tienes en este momento es realmente lo que buscabas?
Tenemos tanto miedo a que lo que hacemos y a lo que le hemos dedicado tanto tiempo y esfuerzo no sea lo que verdaderamente deseamos que simplemente evitamos preguntarnos a nosotros mismos si realmente nos sentimos satisfechos con lo que hacemos o hemos hecho por tanto tiempo; eso es, nos volvemos costumbristas, conformistas y evitamos pensar por qué no queremos darnos cuenta que tal vez estemos equivocados y que tenemos que empezar de nuevo. ¿Te has dado cuenta que la gente siempre teme iniciar algo nuevo? Las personas le temen a salir de su zona de confort ¿y qué tal aquellos que prueban y prueban y prueban y nunca se sienten satisfechos? Creo que ello va orientado al deseo de descubrir, de aprender algo nuevo siempre, el conocimiento se vuelve una droga que necesitas cada vez más. La vida es complicada, de eso no me cabe la menor duda, pero prefiero vivir mil veces como lo he hecho hasta ahora que ver mi historia desde la barrera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario