Respiro tu ausencia y me doy cuenta de lo mucho que aun te quiero, hoy tu nombre estaba escrito en todas partes, te mencionaban en cada platica, te respiraba, te sentía pero no podía verte; te extraño, pero te extraño diferente, ya no dueles, solo quiero verte bien, extraño tu simplicidad y tu manía de complicarte la vida, extraño tu ironía y sarcasmo, tal vez sólo es un día triste, el frío no hace bien.Llega mi estación y sin embargo me siento tan fuera de ella, a veces me cala el frío, a veces el bao resultado del calor de las personas es lo que me da aliento; frío invernal, nieve fugaz, no deseo congelarme de nuevo pero a veces es tan fuerte el sonido de su voz, es tan fuerte ese azul que me llama que simplemente no puedo resistirme y vuelvo a caer en mi melancolía, en mi arrogancia, me aislo, busco mi soledad que siempre me acompaña, me vuelvo impasible al sentimiento ajeno.
Un cocodrilo se levanta frente a mi, una sonrisa que en otro momento hubiera correspondido, pero hoy simplemente no tengo ánimo para ello, hoy prefiero tomar mis cartas y jugar solitario en lugar de ese dominó que tanto me gusta; hoy no quiero apostar por cómo reaccionará el poseedor de esa sonrisa, hoy no habrá miradas evasivas, hoy sólo quiero escribir.
Papeles a mi lado que no respiran, mis historias se han tomado el día libre, una pluma que entre todo el frío de fuera es la única que le da ese calor que necesitan mis manos para reanimarse, un amigo a la distancia que me cuenta sus problemas y un grito ahogado de desesperación e impotencia por no poder decirle que al menos hoy no me importan sus problemas, para decirle que se calle y se vaya, que hoy solo quiero estar en silencio y, sin embargo, lo escucho, le respondo con palabras vagas, casi ignorándolo, y él continúa escribiendo, llenando espacios con palabras que en este momento son imperceptibles para mi.
He aqui mi lado oscuro, ese lado egoista y pesimista, ese lado depresivo de mi personalidad en el que por mucha luz que haya a mi alrededor, dentro solo se sienten pesadas gotas cayendo en un abismo oscuro y sin fin. Necesito ayuda, pero ¿quién en este mundo es lo suficientemente cuerdo como para ayudar a otro sin por ello desahogar en él sus propios conflictos internos? Quien me lea podrá sentirme, incluso podrá juzgarme, dirá que me encuentro perdida, que tengo conflictos emocionales o que simplemente voy enloqueciendo de a poco, ¿hay alguien acaso que no viva momentos de locura, tristeza, desesperación y depresión por cosas insignificantes? no lo sé, pero francamente no lo creo, hoy no quiero saber más.
Solo te puedo decir una cosa, la sonrisa que dura todo el día, toda la semana e inclusive todo el anio, no existe, no es sincera.
ResponderEliminarSi alguien cree que por caer en dulce y suave abrazo que te da la soledad, pierdes la razón poco a poco, te puedo asegurar que esa persona jamas se ha visto en la necesidad de dejar las cosas, dejar los sentimientos y aprender de ellos al cambiar, aceptar que el extraniar a una persona cambia desde la costumbre de saber que esta a lado, hasta el momento en que no lo tienes mas ahí y sin pensarlo deseas lo mejor para esa persona.
Si lo que buscas es una sonrisa y un momento de paz, recurre a la mas sincera, aquella que solo un verdadero amigo puede provocar en ti...